martes, 25 de noviembre de 2008

¿Cómo saber cuál es el hombre más sexy del mundo?

Los hombres con grandes mandíbulas, mejillas pronunciadas y cejas pobladas son sexies, o al menos lo era para nuestros ancestros, de acuerdo con paleontólogos británicos. Y refuerzan la teoría de que el atractivo facial ha tenido y sigue teniendo un rol preponderante en la atracción sexual.

Ni Brad Pitt, ni Johny Deep, y ni qué hablar de Richard Gere cumplen con estos requisitos. Aunque... tal vez sí tenga algunos toques el moreno George Cloony. ¿A qué nos referimos? Pues a las grandes mandíbulas, las mejillas pronunciadas y las cejas pobladas. A esos rasgos que, al menos para nuestros ancestros humanos, eran sexies. Es lo que aseguran investigadores del Museo de Historia Natural de Gran Bretaña, reforzando la teoría de que el atractivo facial ha tenido y sigue teniendo un rol preponderante en la evolución humana y en la atracción sexual.

De acuerdo con los paleontólogos autores del estudio aparecido en la prestigiosa publicación PLoS ONE, los hombres desarrolladores rostros cortos entre la frente y el labio superior, lo que exagera el tamaño de sus mandíbulas, la brillantes de sus mejillas y la importancia de sus cejas.

El corto y amplio rostro masculino también evolucionó hacia los costados, con lo cual los dientes caninos se encogieron, de tal modo que los hombros puedan lucir menos amenazantes para sus competidores, pero más atractivos para sus potenciales parejas.

La mayor parte de esas divergencias genéticas se expresan en el cerebro, pero también en factores anatómicos que hacen que la distancia entre uno y otro se pueda observar a simple vista.

En la pubertad, la región ubicada entre la boca y las cejas, conocida como altura facial superior, se desarrolló en forma diferente entre hombres y mujeres. Y esas divergencias no se pueden explicar solamente en términos de diferencia de tamaños de los cuerpos masculino y femenino.

A pesar de su mayor tamaño, los hombres desarrollaron un parte superior de la cara similar en altura a la de las mujeres, pero mucho más amplia, alteración que (de acuerdo con los investigadores) puede rastrearse a lo largo de toda la historia humana. Y que, finalmente, está siendo usada para calcular de dónde proviene y qué es lo que provoca el atractivo facial, en términos biológicos y matemáticos.

Para Eleanor Weston, palaeontóloga del Museo de Historia Natural, "la evolución de la cara parece ser central para comprender qué es lo hace que hombres y mujeres resulten más o menos atractivos unos a otros. Y lo que encontramos es que la distancia entre los labios y las cejas era muy importante para conseguir pareja en el pasado, y sigue siéndolo en el presente".

Aunque tratar de acertar a cuáles son los gustos de cada quien parece, al menos desde el punto de vista no científico, un tanto arriesgado. Y, si no, ¿qué sería de los muchachos de mentón huidizo y bordes faciales casi redondeados? Nadie parece habérselos reclamado a Leonardo Di Caprio o, al menos, no multitudes de voces femeninas.

Periodismo.com

domingo, 2 de noviembre de 2008

Valencia

Les debo mucha información sobre Valencia, viaje cargado de trabajo, pero también de diversión. He logrado escaparme de mis labores y hacer un reconocimiento por la ciuidad. Fue espectacular!

Valencia es una ciudad hermosa, tiene ese encanto que lo hace a uno sentirse en medio de un acogedor ambiente de hospitalidad y cultura. Valencia es la tercera ciuidad más grande de España, según cuentan. Hartos conocedores de la buena comida y además, buenos anfitriones, los valencianos se caracterizan por ser muy amables. Algunas veces pregunté una dirección o aclaré alguna indicación simple y fueron muy atentos. En otras oportunidades simplemente pregunté por el placer de escuchar con un acento hermoso, algo que ya sabía.

Conocí a un valenciano muy majo, quien me acompañó de bares por la ciudad, iniciamos el recorrido por un bar de osos que me encantó, no logro recordar el nombre del lugar, pero me la pasé muy bien, en medio de mis conversaciones con mi nuevo amigo sobre mi país y sobre las costumbres de ese maravilloso lugar.

Más tarde fuimos a ADN, un bar chico con aires de discoteca en donde no estaba muy lleno. Continuamos con nuestras conversaciones sobre lugares y gentes de Valencia. Me mostró una cara muy bonita del ambiente gay de la ciudad.

Más tarde salimos a caminar un poco por la ciudad antigua, hermoso panorama nocturno de aquello que solo había tenido tiempo de conocer durante el día. Un lugar muy tranquilo, donde todo el mundo sale a las calles y cafetines a compartir con sus amigos y ver gente pasear.

No podíamos irnos sin antes pasar mis últimas horas en Valencia a Deseo 54, aunque ya había conocido el lugar la noche anterior, esta vez la pasé muy bien. Señal inequivoca de que es un lugar para llegar acompañado, pues si estás solo no encontrarás amigos fácilmente. Show incluido, amenizó mi noche final con broche de oro. Después de conocer por varios días a mi nuevo amigo (ya les contaré mejor), un sentimiento de tristeza se empezó a apoderar de mí, al saber que tenía que salir pronto de regreso a casa.

Un taxi, al hotel, un baño y cambio de ropa me esparaban y luego al aeropuerto, un día de vuelo y ya en mi casa, tomé una horas para grabar en mi memoria todos los instantes hermosos que viví en ese lugar. Ya les contaré si...ya lo haré.

domingo, 26 de octubre de 2008

Venial

Con la antesala de una semana de trabajo fuerte, no quedaba más que cargar mis baterías cansando mi propio cuerpo. No podía dejar pasar la oportunidad de visitar una disco de la ciudad que tiene mucha trayectoria.

Ya por referencias había escuchado sobre ella y debía entrar aunque fuera una sola vez. No me arrepentí. La noche en Valencia empieza tarde, muy tarde. Venial es una disco que abre a eso de la 1am, lo que supone un esfuerzo físico muy distinto al que haría en mi país, donde la fiesta, a esas horas de la madrugada está a todo calor. Suerte que aún tenía mi reloj biológico con unas horas de retraso, así que la 1 de la mañana aún es temprano para mi.

Un coctel para empezar, poca acción tiene el lugar. Esta noche no hubo espectáculo, parece que no siempre hay. Muchos chicos guapos si, pero algunos de ellos solo vienen a buscar invitación. No se que seguirá después de ofrecer una cerveza, pero no tengo ganas de probarlo. Yo estoy ahí para conocer el lugar, conocer gente y sobre todo, pasarla bien.

Un par de horas después y luego de tres intentos de acercamiento inoportuno de unos cuantos putitos mis ojos se posaron en un hermoso chico que estaba por ahí. El mensaje de los ojos es universal y tal parece que mis tácticas de cacería pueden ser utilizadas tanto acá como allá. No fallan nunca un par de miradas penetrantes y luego un despiste programado. Alejarse es oportuno, pero no perder de vista el blanco. Regresé con una bebida nueva en mi mano y esta vez los intercambios de miradas fueron mútuos, pero más discretos.

Si hablamos de lógica, al ser foráneo debería haber esperado un primer acercamiento de su parte, pero yo...un tipo sin pedos mentales no se ofusca por actuar fuera de protocolo. Un pasito para acá y otro más, una mirada suya y una sonrisa franca me permitió acercarme directamente al "tío".

Chico simpático, mucho. Interesante con muchísimas cosas de que hablar. Quedó prendido de mi acento extranjero y fácil dominio del idioma, al menos eso dijo. Hablamos durante horas sobre todo, sobre su país y sobre el mío; sobre su familia y sobre la mía; sobre mis amigos y los suyos; sobre sus aficiones y sobre las mías; sobre mi visita a Valencia. La noche estuvo cargada de electricidad, olor, filtreo, coquetería, acercamientos y luego, besos. He de confesar que me gusta mucho besar; en un beso se saborean verdades y metiras; edades, ambiciones, pasiones, deseos.

Un beso trae consigo muchas cosas, pero estos trajeron frenos, no se porqué exactamente, pero nos frenamos mucho. Ya era tarde quizá o tal vez mi prudencia me impidió seguir más allá de esos besos melosos y deliciosos que nos dimos, pero disfruté verdaderamente del contacto físico con ese desconocido tan ameno.

Ya es hora de salir, muy caballero me acompañó a tomar mi taxi de regreso al hotel y él, por supuesto para su casita, no hay números de teléfono que se puedan recordar, pero le ofrecí mi dirección de correo electrónico, con la esperanza de que no la olvidara y se comunicara conmigo durante alguno de los días que estaría por ahí.

lunes, 20 de octubre de 2008

A pesar de mi cansancio

Un buen explorador no se detiene por simplezas como el cansancio. Al cuerpo hay que obligarlo, porque este no se manda solo. Hay que retarlo, hay que ponerlo a prueba, hay que foguearlo y eso fue precisamente lo que hice.


Llegué a Valencia a eso de las 5 de la tarde, justo el tiempo para acomodarme el el hotel y salir a inspeccionar un poco, pero con medida, eso si. Con una semana de trabajo fuerte en frente, no quería malgastar mis energías, jamás! Así las cosas, salté de la habitación del hotel a conocer la ciudad.


Nunca digo no!

Ya tenía referencias del lugar, así que afiné mi sentido de ubicación y mis antenitas parabólicas me ayudaron a llegar. Fácil dirección cuando tenés un instinto explorador y brújula rosada incorporada a tu programación.

Oscuro, mi preferida para el morbo, laberintos, cuartos, videos, chicos guapos, no quedaba más que acomodarse al escenario y actuar de acuerdo a la situación. "Al país que fueres has lo que vieres" y así lo hice.

No tardé mucho en aclarar mi visión y logrando así reconocer mejor los espacios y los transeúntes, esquivé algunas indiscresiones poco apetitosas y me dediqué a dar una puti vuelta de inspección.

Oh! Adoraré estar en Valencia, lo se!

jueves, 9 de octubre de 2008

Te veo Madrid...no, no, Valencia

Pues ya ha quedado todo listo por acá, más de lo que he tenido que hacer no se puede. Hoy termino mis maletas y me voy pal aeropuerto en un par de horas. Quería pasar por acá, quizás visitar a algunos de ustedes y dejar constancia de que este será un viaje de exploración (como todos los que hago)

Me han contado que Valencia está en diluvio o lo estará, pero a los buenos exploradores no los detiene nada, así que con suerte, traeré algunas buenas historias que contar. Quizás hasta se las cuente durante mi estadía. Como sea, estaré al tanto de sus cosas y trataré de ponerlos al tanto de las mías.

Allá voy España!