martes, 15 de julio de 2008

¿Existe un cerebro gay?


Varias publicaciones médicas han dado a conocer la noticia. Un equipo de científicos suecos, pertenecientes al prestigioso Instituto Karolinska, ha levantado la polémica al declarar que el cerebro de los homosexuales presenta diferencias respecto de uno heterosexual. Una de los resultados hallados se relaciona con la simetría de los hemisferios y determinadas conexiones nerviosas que presentan diferencias según se trate de un individuo heterosexual u homosexual.

La investigación ha empezado por comprobar que gays y lesbianas procesan los olores de manera diferente a una persona atraída por el sexo opuesto.

Miembros del equipo han explicado que el cerebro de una mujer hetero presenta el hemisferio derecho más grande que el izquierdo y esta misma característica, paradójicamente se observa en varones homosexuales. Las lesbianas tienen el cerebro más simétrico, que se asemeja al cerebro de un varón heterosexual. De ahí que concluyan diciendo que el cerebro de una mujer lesbiana está masculinizado y el de un varón gay está feminizado.

Mediante una tomografía, los médicos también han podido descubrir que existen diferencias en una región llamada amígdala, estructura bilateral que se haya una en cada lado del cerebro, y que está implicada en el proceso y almacenamiento de las emociones. En el caso de los hombres gays este pequeño centro informativo se asemejaba al patrón femenino heterosexual, mientras que la amígdala derecha de las lesbianas presenta similitudes a la de los varones heterosexuales, y es la dominante.

El estudio ha contado con la colaboración de 90 hombres y mujeres. 50 de ellos heterosexuales y 40 homosexuales. Todos de ellos olieron sustancias hormonales tanto femeninas como masculinas. Las mujeres heterosexuales develaron que las feromonas masculinas y femeninas son agradables de igual manera. En cambio, los hombres heterosexuales y las lesbianas prefirieron las femeninas. Aquellos varones atraídos por el sexo opuesto explicaron, al igual que las lesbianas, que las hormonas masculinas eran muy irritantes. El procesamiento de la feromona masculina se realizó en el área cerebral que se relaciona con el olfato, mientras que la femenina se procesó en el hipotálamo, eje vinculado a lo sexual.

Hay investigadores que aseguran que nada es innato, sino que se van adquiriendo las tendencias dependiendo del ambiente y patrones culturales, entre otras cosas. “En la amígdala se concentra toda la información de los sentidos y sentimientos, pero no sabe decidir qué cosa es buena o mala salvo que se le enseñe a hacerlo”, explica el profesor argentino de fisiología humana Marcelo Lazarraga. De esta manera, los agentes culturales y biológicos serían capaces de modificar física y químicamente el cerebro.

Aunque todavía no se sepa a ciencia exacta si la orientación sexual se elige o se nace con ella, la investigación otorga una herramienta más para acercarse a la verdadera respuesta que puede ser incluso más de una.

http://www.enplenitud.com/psicologia/cerebrogay.asp

lunes, 21 de abril de 2008

Usted que opina?

Quizá sea porque pertenezco a otra generación, una más antigua que la actual, una en la que, a pesar de que la apariencia importa, no llegaba a tanto como para someterse al bisturí por cualquier parte "mal puesta" del cuerpo o de la cara.





Tal vez me hubiera atrevido a operarme la nariz, quizá un poco más ligera y respingada me hubiera hecho feliz o quizá no. Uno nunca sabe de esas cosas, sino hasta que le toca verlo o vivirlo. Pero lo que es claro, es que los estándares de belleza son distintos ahora que hace unos años y para colmo, son mucho más exigentes.




Mi amigo César trabaja para un centro de belleza, está rodeado de hermosas mujeres y hombres atractivos, pero que han logrado serlo solamente con ayuda del cortecito y la mano del doctor y no de la naturaleza.

Yo creo que la cosa tiene que ver un poco con la autoestima, pero también puedo estar equivocado, puede ser que mi etapa de llamar la atención pasó y ya no es importante como me veo tanto como me siento y en cuyo caso, la cosa cambia radicalmente. Me encanta sentirme seguro de mi mismo y esa seguridad la provoca mi estado de ánimo que viene como consecuencia de mi estado interior y de la belleza que yo mismo encuentre ahí.

Mi amigo César - como les decía -, está rodeado de belleza y aunque parece que no lo nota, él mismo es belleza, pero ha caído en las garras del arte sobre el cuerpo, de un cirujano plástico para el que trabaja, seducido por la idea de quitarse un pedacito por acá y arreglarse otro tanto por allá, ha empezado de a pocos a cambiar lo que no le gusta.

La mitad de nosotros (los del grupo) estamos a favor, que se haga lo que quiera con tal que se sienta bien consigo mismo; la otra mitad opinamos que es totalmente innecesario.

Y usted que opina?

jueves, 10 de abril de 2008

Mi regreso, como ya dije.


He estado parado en un punto muerto; me debato entre la verdad y la mentira de mi propio ser y no hay avance.

Este soy yo y no tengo porqué negarlo. Una vez separé mis necesidades internas y desperté partido en dos y luego en tres y me harté tantísimo de esa separación que pensé que internamente sería uno solo y dejé este espacio sumiéndome en un completo y absoluto mundo espiritual, en donde dejaba mis más profundos encuentros conmigo mismo plasmados en un blog que me hizo crecer.

Pero eso me apartó también de este que soy, de este que tiene también mi escencia y que si bien, no siempre narra la verdad vivida, al menos es la verdad sentida y eso, también me hace verdadero, porque como dijo la Agrado una vez: "no hay como ser auténtica"

Así pues, regreso a contarles mis cosas y a pensar como gay orgulloso de serlo, separando mi lado espiritual y dejándolo en otro rincón distinto, sin que uno afecte al otro.

Y contaré lo que pasa hoy, pero también lo que pasó ayer, con la única intención de ser verdadero.

Un beso bien fuerte.

Volví y trataré de quedarme

lunes, 3 de diciembre de 2007

Post atrasadísimo!

He de decir que estoy vivo y que me fué bien.

Ingresé al lugar con un poco de temor, claro...luego de semejantes acontecimientos presenciados, pues podría creerse que encontraría cualquier cosa en un antro gay en esa ciudad. Y lo fué, un lugar muy poco bonito, la primera impresión que me dió fué de que alguien decidió abrir la sala de su casa para recbir a un poco de locas que no tienen donde ir y podrían pagar por ello.

La luz escasa protegía tu vista de la mala decoración y del moviliario rebuscado y colocado como quien no quiere la cosa. Habían más atenediendo que los que recibíamos antención, pero ellos parecían estar en su propia fiesta. Más bien parecía el lugar de reunión de un grupo de amigas locas que un bar y "ellas" parecían estar ahí para divertirse y no para trabajar.

Dos fulanos, (uno muy guapito, por cierto) se disputaban uno al otro el turno de colocar la música, con gustos tan distíntos el uno del otro, que acabaron por arrojar a la clientela (5 no más) una gerra de canciones de géneros distintos, como demostrándonos cual de los dos tenía el gusto más espantoso. Una mezcla de regeatton con pop electrónico demolía mis tímpanos y me invitaba a salir de aquel hueco tan horrible. No me dí por vencido tan rápidamente, logré estar dentro del lugar lo que dura una cerveza en frente tuyo y la mitad de ella, casi la sorbí de un solo trago! Esto fué cuando un fulano nuevo cliente, tomó asiento al lado mío en la barra y comenzó a frotarse las manos, como cuando uno tiene frío y luego me preguntó algo que no logré entender, pero a juzgar por sus movimientos, me imagino que quería calorcito ajeno. Se acercaba cada vez más y me empujaba contra la pared de a pocos y sin apuros, colocó su mano en mi pierna diciendo algo que ni quise entender; me tomé de un solo trago mi cerveza y dos minutos después estaba en un taxi a quien le pedí que me llevara al centro de la ciudad.

Esta vez fué todo distinto, me recibió un buen mozo fornido y elegante quien me indicó, 100 por entrada, pero si querés ir al VIP son 200. -Valdrá la pena ir al VIP, me dije y le coloqué en la mano dos billetes de 100.

Entré totalmente perdido en el espacio, sin saber siquiera hacia donde quedaba el VIP y menos hacia donde me dirigía, pero la cosa estaba bien. Muchos tipos guapos y otros no tanto, pero al final todos bien vestiditos y hombrecitos. Me acerqué al bar e hice lo que cualquiera de nosotros podría hacer, pedí una bebida. -Que cerveza nacional tienen?, pregunté.

-Te recomiendo esta, es la mejor.

-Probaré, dije.

Caminé un poco para dar espacio en la barra y empecé a recorrer el lugar con la mirada, todo estaba normalito, pero eso no parecía ser el VIP. Decidí caminar un poco, aunque no era mucho lo que podía, pues el lugar era realmente pequeño. Encontré una puerta custodiada y me atreví a entrar, muy amable el tipo, me abrió la puerta y me dejé entrar en otro mundo, sencillo, pero distinto y con más gente. Muchos otros tipos más bonitos, caminé hacia una estratégica esquina, para cuando ya me había bebido mi cerveza. Tomé pocisión en la barra para ordenar una nueva bebida y de regreso a mi esquina estratégica, de frente estaban estos dos, a quienes nunca antes había hablado, pero que sabía que eran de mi casa..., no me pude contener y les dije: - Ustedes son de, cierto?

-Si, vos también, verdad?

- Mi siguiente impulso fue abrazarlos y desahogar mis penas en las siguientes 3 horas que duró la noche. La pasé bien, regresé con dos amigos más, pero ninguno de ellos fué de allá sino de acá.

Que cosas tiene la vida, cierto?